Las calderas son electrodomésticos necesarios para conservar nuestra calidad de vida. No solo te proporcionan un clima agradable durante las temporadas de frío, también te pueden garantizar agua caliente durante todo el año.

En otras palabras, su correcto funcionamiento se relaciona directamente con nuestro bienestar. Más allá de eso, hay factores como la economía familiar, tu seguridad y el medio ambiente, que se pueden ver afectados si tu caldera no funciona bien.

Es por eso que debes estar atento a su mantenimiento y constante revisión. La ley indica ciertas normativas que están diseñadas para proteger a los usuarios y elevar la eficiencia energética. No obstante, debes cuidar de tu caldera por tu propio beneficio.

Contrato de mantenimiento de la caldera de gas 

Un contrato de mantenimiento de la caldera de gas es un convenio anual que estableces con una compañía experta en instalación, reparación y mantenimiento de este tipo de sistemas de calefacción. 

En este contrato, la compañía se compromete a atenderte con rapidez y eficiencia si tu caldera sufre una avería o requiere la sustitución de piezas. Por supuesto, asume las limpiezas y revisiones de rigor.

Este tipo de contratos son muy solicitados debido a la naturaleza de esta clase de electrodomésticos. Como bien sabes, funcionan con un combustible y, por lo tanto, pueden ser de riesgo. Es por eso que existe una normativa que exige una serie de revisiones periódicas que aseguren una instalación eficiente y correcta.

Aunque no es obligatorio tener un contrato de mantenimiento de caldera con una empresa especialista, es una buena alternativa para evitar problemas futuros.    

El mantenimiento periódico de tu caldera es esencial para evitar que las cantidades que debes pagar en el recibo del gas no se salgan de control y se mantengan más bajas. De manera que es rentable contratar el mantenimiento de la caldera. Te ahorrará no solo dinero, sino también preocupaciones.

Revisión obligatoria de nuestra caldera de gas                

La revisión periódica de tu caldera de gas es una obligación establecida por la ley Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). Esta normativa ha sido creada para la seguridad de los usuarios y para incentivar la eficiencia energética. 

Por eso, es bueno contratar el mantenimiento de la caldera. No solo serás un ciudadano responsable y que se apega a la ley, también podrás sentirte seguro y proteger tu bolsillo.

A continuación, te explicamos los períodos de revisión obligatorios según el tipo de caldera:

  • Las calderas con una potencia igual o inferior a 70 KW, como las domésticas de tipo mural de gas natural o GLP, tienen que ser revisadas cada 2 años.
  • Las instalaciones de calefacción que funcionen con gasóleo o electricidad de potencia menor o igual a 70 KW necesitan una revisión de la caldera cada año.
  • Para las instalaciones de más de 70 KW, de tipo comunitario, en locales comerciales, viviendas unifamiliares con piscinas térmicas, etc. la revisión cada mes es obligatoria.
  • La revisión obligatoria para los calentadores de agua debe llevarse a cabo cada 5 años.

Para evitar olvidos y confusiones lo ideal es solicitar un contrato de mantenimiento de tu caldera. Eso sí, elige una compañía confiable y con expertos cualificados que se haga cargo de tu caldera.

Como verás, existen períodos oficiales de revisión de las calderas. No obstante nos pueden surgir dudas

¿Con qué frecuencia es conveniente pasar la revisión a la caldera según los expertos?

Se recomienda hacer una inspección al menos una vez al año.
Esto alargará la vida útil del dispositivo y te ayudará a ahorrar.   

¿Cuánto vale la revisión de la caldera?

Si tienes un contrato de mantenimiento no tendrás que pagar mucho, las tarifas están entre los 70 y 100 € anuales.
Si solicitas una revisión sin contrato puede estar entre 40 y 80 €.
Por supuesto, estos varían dependiendo del tipo de caldera y la potencia de la misma.

¿Es obligatorio el certificado de instalación caldera?

Este debe solicitarse cada vez que se lleven a cabo cambios en la instalación de gas o en otros dispositivos conectados a esta.
Además, es obligatorio que se emita periódicamente para comprobar que el dispositivo funciona de forma correcta. 

          

Seguro de nuestra caldera              

En el momento de adquirir un seguro de hogar, debes analizar muy bien las condiciones de la póliza. Esto se debe a que hay diferencias grandes entre las distintas compañías aseguradoras.

No obstante, la exclusión de la reparación de las calderas suele ser común, a menos que contrates una extensión específica para este tipo de electrodomésticos.

Preguntas frecuentes sobre el seguro de caldera:

¿Es obligatorio tener seguro de caldera?

No, no es una obligación del usuario adquirir un seguro de caldera.
Esta es por completo opcional.

¿Me cubre el seguro del hogar la caldera?

Todo dependerá de la compañía que hayas escogido y del tipo de póliza seleccionada.
La mayoría cubre a los electrodomésticos de línea blanca, pero dejan fuera la reparación o sustitución de las calderas.
Aún con pólizas especiales para la protección de las calderas, la mayoría se hará cargo del mantenimiento obligatorio, pero no responderán ante averías.

¿Dónde hacerme seguro de calderas?

Existen distintas empresas que ofrecen seguros específicos para caldera.
Te recomendamos que elijas a una empresa reconocida y con experiencia en este tipo de servicio.                          

¿Me cubre la rotura de la caldera mi seguro?

Todo dependerá del tipo de póliza que hayas adquirido.
En la mayoría de los casos no lo cubre.                              

Mantenimiento de la caldera                     

Como ya te hemos explicado, es obligatorio el mantenimiento de la caldera de gas cada cierto tiempo dependiendo del tipo de caldera que tengas y de su potencia. Así que lo que debes tener en cuenta es a quién contratar mantenimiento en las calderas de gas.

Nosotros te aconsejamos acudir a una empresa experta en este tipo de trabajos y que cuente con un grupo de expertos debidamente cualificados, tal como la nuestra. Precisamente, nos distinguimos por ofrecer las mejores tarifas y un servicio rápido y eficiente.

En seguida damos respuesta a las dudas más comunes de los usuarios con respecto al mantenimiento de la caldera:          

¿A quién corresponde el mantenimiento de la caldera?

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en el artículo 21 indica qué reparaciones de una vivienda en alquiler corresponden al arrendador y cuáles son deber del arrendatario.
Expresa que el arrendador debe realizar, sin elevar la renta, todas las reparaciones necesarias para que la vivienda sea habitable.
Salvo en el caso que el daño sea imputable al arrendatario. Por otra parte, las reparaciones que sean causadas por el uso ordinario de la vivienda serán asumidas por el arrendatario. 
Como la ley no es muy clara en este aspecto, te recomendamos determinar todo lo relacionado con el mantenimiento y reparación de la caldera en el contrato de arrendamiento.

¿Es obligatorio el mantenimiento de la caldera de gasoil?

Sí, la revisión de la caldera de gasoil, al igual que otros tipos que requieran combustible, es por completo obligatoria.
La omisión de esta normativa acarrea distintas sanciones establecidas por la ley.

¿Me puedo desgravar el mantenimiento de la caldera?

Si tienes una vivienda y quieres alquilarla debes saber que existe la posibilidad de desgravar el gasto por la revisión de la caldera de gas.
Si vas a cambiar a una caldera más eficiente energéticamente también podrás deducir impuestos.

¿Qué cuesta el mantenimiento de una caldera?

Los precios varían dependiendo del tipo de caldera. Las revisiones suelen estar entre los 40 y los 80 €. 
Las de gasoil o biomasa suelen ser un poco más elevadas.        

¿Tiene sentido contratar mantenimiento caldera nueva?

Por supuesto que sí. Toda caldera debe ser sometida al mantenimiento de rigor y a distintas revisiones durante el año.
Es la mejor forma de alargar la vida útil del dispositivo y de evitar averías futuras, mucho más severas.
Además, podrás ahorrar en el consumo de gas mensual.    

Mantenimientos que podemos hacer nosotros                 

Hay distintas tareas de mantenimiento de tu caldera que puedes realizar por ti mismo. Así podrás ahorrarte algunos euros. Eso sí, recuerda que en casos de averías debes acudir a una empresa de reparaciones con personal cualificado.

Entre las tareas de mantenimiento que puedes ejecutar tú mismo están:

  • Purgar los radiadores. Es una tarea sencilla y no requiere que seas un experto, visita nuestra guía para purgar los radiadores.
  • Verificar la presión. Siempre debe estar entre 2 y 1.5 bares. Si tu caldera trabaja con una presión baja, consumirá más y se puede averiar. Para elevarla puedes abrir la llave de paso del agua y para bajarla puedes purgar los radiadores, hemos preparado una guía sobre la presión de la caldera para que consultes lo que necesites.
  • Puedes observar la llama de los quemadores y asegurarte que sea correcto. Deben verse de color amarillo intenso. Si ves otro color es mejor llamar a un especialista para que realice una evaluación profunda.
  • También puedes preparar un mueble con que se tapan las calderas en las terrazas. Así quedará mucho más protegida y se verá mucho mejor.
  • Pintar la caldera y los radiadores, pero te preguntarás ¿con qué pintura pintar la caldera? Lo correcto es usar pintura anticalórica en spray. Está creada para soportar altas temperaturas.

Trucos sobre calderas que no debes dejar de conocer